Historias del otro lado de la conciencia.

Historias del otro lado del pensamiento; Relatos de un mundo insólito para el cuál, se debe poseer el don de la segunda visión. Una visión más allá de la realidad. Sígueme y recorre conmigo ese "otro lado" misterioso que nos aterra y atenaza hasta los límites de lo imposible.


lunes, 8 de febrero de 2016

EL HUM QUE ACECHA EN LA NOCHE.





Aquella noche, mientras dormía, escuché ruidos extraños. Al principio decidí no prestar atención, porque pensé que otra vez me dejaba llevar por mis paranoias.Pero luego empezaron a ladrar los perros de la  vecina. Nada podía acallarlos y yo no podía dormir.
Imposible...
Entonces, a los pocos segundos me quedé paralizada al oír un extraño rumor en el aire. No sabía si levantarme o quedarme allí tapada bajo las mantas, convenciéndome de que ese era el ruido normal que haría el viento en una noche de tormenta. Lo curioso y aterrador era que no corría ni pizca de viento. Lo comprobé cuando abrí la ventana y escuché el sobrecogedor silencio que inundaba el ambiente. Cerré la ventana y al cabo de una hora, el frío se instaló en mi cuarto. Era tan intenso que se colaba entre mis huesos, pero afuera hacía mas bien calor.
Jamás había sentido un frio así...
Encendí la luz, mientras Manuel, desde su lado de la cama,murmuraba:
"Apaga la luz...apaga la luz..."
¿Por qué parecía acecharme esa oscuridad y sonido sobrenatural, mientras los demás dormían plácidamente?
En todo caso.yo me moría por poder echar un sueñecito tranquila. Solo dos horas..., no me importaba, con tal de descansar, pero el hum volvería una y otra vez. De eso estaba segura.
Estuve un rato sentada en la cama, sin poder cerrar los ojos y con la luz encendida. Entonces volví a escucharlo. Ese hum insistente y anómalo que chirriaba en el exterior, como si me llamara a gritos. Incluso púde sentir una ligera vibración en paredes y suelos; Así como el repentino silencio de los perros.
Manuel se giró y se acurrucó a mi , engarzándose como un bebé en busca de mimos y calorcito.¡que a gusto estaba el jodío!...y yo sin poder dormir.
Él no se canteaba, y yo seguía escuchando el hum sin ningun testigo que validara mi experiencia.
Salí a la terraza llena de pavor. A unos metros, frente a mi, ví una luz anaranjada que se enrollaba en un vórtice, como una espirar y se hacía mas y mas grande.
Era una luz cegadora y densa que cada vez tenia la forma mas definida.
El aire era denso también y emanaba fétidos olores al medio ambiente, que no dejaban respirar. Asi que volví adentro anonadada y helada. Cerré puertas y ventanas y volví a la cama con Manuel.
Las paredes seguían vibrando, El frio arreciaba y las trompetas oxidadas daban su concierto en las calles, mientras todos dormían.

A la mañana siguiente, Manuel despertó sonriente. Le ví desperezarse en la cama como un gato, estirando cada extremidad, hasta el limite de sus posibilidades y yo seguía allí sentada, con los ojos rojos de no dormir y las manos temblorosas, como pidiendome café.
" Ya está ésta como siempre.."
Las mumuraciones eran el pan de cada dia. " ya está ésta como siempre", " apaga las luces de una vez", " duérmete ya"...y mi favorita: "haz café"
Tardé un rato en levantarme de la cama y arrancar. Fuí a la cocina y puse la cafetera, mientras abría las ventanas de para en par, comprobando que el cielo volvía a ser azul y la ciudad amanecía como siempre, con sus ruidos cotidianos, pero algo había cambiado esta vez.
Las plantas de la vecina de abajo estaban chamuscadas, como si las hubieran metido en un microondas y los dos perros que tenía siempre en el patio habian desaparecido. No habia rastro de ellos y ya no los volví a ver más. Sin embargo, el extraño silencio de la vecina era mas inquietante aún. ¿Habría escuchado ella también el hum?
En cualquier caso, la gente, a mi alrededor, siempre actúa de ese modo..., como si los hecho anómalos fueran fantasias de una mente enferma. No quieren ver... no quieren escuchar. Se rien..., se mofan..., pero yo se lo que he sentido y no estoy loca.Por eso tengo tanto miedo a que llegue la noche de nuevo y el hum vuelva a por mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario