Historias del otro lado de la conciencia.

Historias del otro lado del pensamiento; Relatos de un mundo insólito para el cuál, se debe poseer el don de la segunda visión. Una visión más allá de la realidad. Sígueme y recorre conmigo ese "otro lado" misterioso que nos aterra y atenaza hasta los límites de lo imposible.


martes, 20 de junio de 2017

Lucille

                                                                           6

            Los oscuros rincones de la mente

                                           

Gotas de templada agua caen sobre la cabeza de Lucy, como un dulce elixir de bienestar. Se queda un instante bajo el chorro y deja que todo su cuerpo se moje.
No hay nadie en casa. Son las nueve de la mañana y papá salió temprano hacia la oficina, mientras que mamá y Bereníce desayunaban en la cocina. Cómo echaba de menos esos momentos juntas, tomando café y magdalenas...
Cuando la casa quedó sola, Lucy salió de su escondite, para ir directa a esa ducha tan desestresante. Necesitaba limpiarse por dentro y por fuera. Necesitaba quitarse de encima ese olor a muerto.
El fuego había quemado las ropas oscuras de su funeral. Las convirtió en cenizas, poco antes de regresar a casa.En el campo, donde nadie pudo verla. Se acordó de aquel hombre entrado en carnes y del par de vagabundos que probó más tarde: El sabor de se sangre fue un chute impresionante. Notó el suave paladar de ese líquido, penetrando en su garganta al tiempo que los colmillos crecidos seguían clavados en sus cuellos y sintió un placer exultante y la sed, saciada. No se odió por lo que había hecho. No sintió pena ni remordimiento alguno. La sangre era su nuevo alimento y cuanto antes se hiciera a la idea, tanto mejor. Era una maldita vampira . Asesina de noche,inocente e inofensiva de dia;pero, en todo caso...un ser necesitado de vida.
De camino a la habitación de Bereníce, echa una fugaz mirada al que fue “su cuarto” y no puede evitar entrar. Echar un vistazo y ver  si hay alguna cosa fuera de lugar, desde la noche anterior, pues su madre se había enfadado mucho al encontrarlo todo revuelto y le echó la culpa a Bereníce. ¡Pobrecita! Pero ahora la encuentra limpia y ordenada, tal y como la recuerda. No se ha movido nada de sitio, salvo su precioso colgante,que ha desaparecido.
Al abrir el armario, siente el frescor de su perfume favorito,que impregna cada prenda con mimo.Elige unos tejanos azul desgastado y rotos por ambas rodillas.Son sus preferidos, pero a mamá nunca le gustaron.
“Pareces una vagabunda y una quinqui!”
Mamá y sus prejuicios...
Desde bien pequeñita había coleccionado Jeans de todas las formas y colores posibles.Debía tener más de cien , pero de todos ellos, éstos eran los más cómodos, por ser  juveniles y casuales,que combinados con una camiseta negra customizada, que transformaba su look en algo único.El toque sexy lo ponían sus zapatos de tacón alto y fino. Tenía otro centenar de ellos que casi nuca se ponía.Escoge los rojos de tacón de aguja,que le costaron un dineral y cierra el armario.
El tacto de la ropa limpia y perfumada sobre la piel fresca e hidratada le da un nuevo optimismo. Le encanta esa sensación y casi le da reparos tener que volver a ese polvoriento sótano que nadie ha limpiado en años. Sin embargo es el único lugar que conoce donde se siente segura para descansar y para ocultarse de ese sol del infierno. Por primera vez en su vida, se plantea agarrar una escoba y un trapo para retirar el polvo y la suciedad del pequeño rincón donde se ha organizado su nidito de sueño. Hasta entonces ha sido Manuela, quien se ha hecho cargo de limpiar la casa, pero está claro que por el sótano no bajó nunca...o solo en contadas ocasiones.Así, que armada de paciencia y aburrimiento se pone manos a la obra. Al terminar, le queda la sensación de limpieza que esperaba. Devuelve la escoba a su armario, en la cocina y vuelve a bajar las escaleras a su oscuro escondite, con los zapatos colgando de sus dedos.Por nada del mundo dejará que se manchen. Tienen que estar perfectos para salír por la noche.
En su cama improvisada, hecha con un colchón viejo y unas sábanas limpias, sacadas de la secadora de mamá, se deja atrapar por el sueño de morfeo. Pero los malos pensamientos regresan a su mente como un torrente.Se agita nerviosa,pellizca el colchón con sus uñas,está viendo algo nuevo....algo que jamás habría imaginado que pudiera ser: El rostro de un chico...su novio. La mira, sonríe,la besa,le acaricia suavemente la espalda, mientras parece empujarla a algún sitio sin parecer nervioso,pero lo está.
Las imágenes emborronadas por su mente,comienzan a separar objetos y personas. Se centra en un punto.Se centra en su novio.Le nota tenso, nervioso y algo descentrado. Es su primera cita como pareja. Antes, habían sido solo amigos. Amigos desde párbulos. Lucy se tranquiliza, pues es normal estar nervioso ante una cita con tu mejor amiga. Ella también se nota emocionada. Los sentimientos hacia él son muy fuertes, de un amor intenso y guardado desde hace mucho tiempo.
De repente, le aprieta la mano como si quisiera rompérsela;le ha cambiado la expresión de la cara y Lucy nota esa sensación molesta de ver como alguien a quien crees conocer bien,da un giro y se transforma en alguien totalmente diferente.
−“¿Qué te pasa?”−le grita Lucy.
−“No me pasa nada...entra en el pub”.
“¿El pub? ¿qué pub?
Entre los nervios y demás desvaríos, Lucy no se ha dado cuenta de que están ante la puerta de un nuevo local de moda. Es una puerta grande y roja. Todo es rojo como la sangre; desde la entrada, hasta el interior. Siente mareos al entrar.Los siente ahora, en su cama,mientras sueña lucidamente. Pero no es una simple sensación onírica que se desvanece al despertar. Hay algo en ese lugar que la llena de terror y despierta sus recuerdos más ocultos. Quiere volver allí. Necesita hacerlo cuanto antes, pero no en sueños. Tiene que volver a ese lugar, en persona, porque se teme que allí va a encontrar las respuestas que busca.


Lentamente, se vuelve a relajar en su cama. Intenta dormír un poco más.Echa de menos el latido de su corazón y la sensación de poder respirar y suspirar, pero no hay nada de eso.Su cuerpo es frío como el hielo.Sin embargo se pregunta si es cierto que los sentimientos radican en el órgano vital...o están realmente en el cerebro, ese gran desconocido, lleno de recuerdos y emociones que perduran aún después de la muerte. Porque Lucy está muerta en vida, pero siente, padece, tiene miedo y ganas de saber y está deseando que se oculte el sol para salir a la calle y empezar a investigar en serio, empezando por el pub que aparece en sus sueños.








2 comentarios:

  1. He tenido que ponerme al día pero ha valido la pena, me gusta la historia.
    Te sigo!!

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  2. Cuanto suspense, me gusta como lo dosificas y manejas.
    La historia promete.

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